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Elecciones 2021 en Alemania: Perspectivas de Die Linke y las izquierdas

Arriba: Jörg Schlinder, Janine Wissler y Dietmar Bartsch de Die Linke (La Izquierda) presentaron los carteles del partido para la campaña electoral federal de 2021 en Berlín. Crédito: Martin Heinlein/Die Linke, bajo licencia Creative Commons BY 2.0.
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El próximo domingo 26 de septiembre de 2021 se celebrarán las próximas elecciones federales donde se decidirán más de 700 diputaciones del Bundestag y la figura presidencial para el periodo 2021-2025, donde Angela Merkel no se presentará a relección y que por lo mismo marcará el final de su periodo, después de 16 años en este cargo. Para abrir el diálogo y conocer más del contexto político, compartirmos algunos datos generales sobre los partidos y sus candidaturas, y agregamos después dos notas en inglés publicadas en el sitio internacional de la Rosa Luxemburg Stiftung, de las que hacemos la traducción del título y los primeros párrafo para dar una idea general, así como una entrevista en video al parlamentario Stefan Liebich, realizada por la Oficina en Nueva York de la RLS.

CANDIDATURAS A CANCILLER

Entre los candidatos al puesto de canciller se encuentran, ya con un para de alianzas anunciadas, si bien se manejan escenarios donde realicen otras más:

  • Janine Wissler y Dietmar Bartsch por Die Linke* (La izquierda)
  • Annalena Baerbock por el B90/Grüne (Alianza 90/Los Verdes)
  • Olaf Scholz por el SPD (Partido Socialdemócrata de Alemania)
  • Armin Laschet por el CDU/CSU (Partidos de La Unión, conformado por Unión Demócrata Cristiana de Alemania y Unión Social Cristiana de Baviera)
  • Christian Lindner por la FDP (Partido Democrático Libre)
  • Tino Chrupalla y Alice Weidel, por AfD (Alternativa por Alemania)

Para conocer la lista completa de partidos compitiendo, puede visitarse esta entrada en Wikipedia.

* Die Linke es el partido alemán al que hoy está afiliado la Rosa Luxemburg Stiftung. Fue fundado en 2007, como resultado de la unión del Partei des Demokratischen Sozialismus, PDS [Partido del Socialismo Democrático] y de Arbeit und soziale Gerechtigkeit – Die Wahlalternative, WASG [Trabajo y Justicia Social – La Alternativa Electoral].

NOTAS DE ANÁLISIS SOBRE DIE LINKE Y EL ESCENARIO POLITICO EN ALEMANIA

Elecciones en modo crisis
Ahora que la era Merkel llega a su fin, ¿a quién elegirá Alemania para ocupar su lugar?
Por: Albert Scharenberg

Este es un momento especialmente difícil para el planeta, para Europa y para Alemania, donde las próximas elecciones federales están previstas para el 26 de septiembre. La gente de todo el mundo se enfrenta a una crisis climática que pide a gritos que se actúe, no en el futuro, sino ahora. En Alemania, donde se creía que la ubicación del país en el centro de Europa lo haría menos susceptible al cambio climático, ha surgido un nuevo sentido de urgencia después de que las lluvias torrenciales azotaran Renania en julio, causando inundaciones que mataron a más de 180 personas.
          Como agravante de la crisis está la pandemia de covid-19, cuyo fin no se vislumbra y cuyos costes siguen disparándose. Hasta ahora, el gobierno federal alemán ha gastado unos 400.000 millones de euros en suavizar el impacto económico de la pandemia. Si bien esto fue más o menos lo correcto, Berlín aún no ha abordado la cuestión de quién pagará finalmente la factura de estas medidas.
          En tercer lugar, la retirada del ejército estadounidense de Afganistán, seguida de la retirada de las tropas alemanas, resultó ser un desastre. Veinte años de guerra y ocupación terminan en una retirada precipitada que evoca imágenes de la derrota estadounidense en Saigón hace unas cinco décadas. En el parlamento alemán, los cristianodemócratas (CDU) y los socialdemócratas (SPD) en el gobierno rechazaron las propuestas de Die Linke y los Verdes de evacuar al personal local del ejército alemán a más tardar en junio. Finalmente, el gobierno no cumplió sus promesas y dejó atrás a su personal. Estos antiguos empleados se enfrentan ahora a un futuro incierto, por decirlo suavemente.
Ir a la nota en inglés.
 
Die Linke (La Izquierda) y las elecciones federales de 2021
El partido se enfrenta a una constelación política desfavorable, a contrapartes de peso, conflictos internos y estancamiento
Por: Mario Candeias

A pesar de los considerables éxitos en la construcción del partido, la organización, el fortalecimiento de los movimientos sociales (Fridays For Future, el movimiento de inquilinos, Black Lives Matter, los movimientos contra la ley policial, etc.) y de Die Linke (La Izquierda) como socio importante en ellos, así como de algunos gobiernos de izquierda ejemplares a nivel estatal, el principal partido socialista de Alemania, Die Linke, está estancado en 7% en las encuestas (2% menos que los resultados de las últimas elecciones, o peor). Una mirada a las posibles causas no debe distraer en absoluto del compromiso en la campaña electoral, sino más bien aclarar su importancia una vez más.

Atrapados a la mitad
Nada está decidido y mucho está en proceso, pero incluso antes de la pandemia, para Die Linke no fue fácil generar visibilidad, obstaculizada por una triple polarización entre el "centro" gobernante y neoliberal, la derecha radical y el partido verde como su contraparte liberal-ecológica. A Die Linke le ha costado identificar un papel real en esta constelación, su "valor de uso político" no está claro para muchos. En consecuencia, el partido apenas pudo penetrar en los medios de comunicación y se mantuvo (deliberadamente) en silencio. La pandemia dificultó aún más la situación, no sólo porque este tipo de crisis siempre marcan la hora del ejecutivo y muchas prácticas de la izquierda se suspenden (huelgas, manifestaciones, organización en los barrios, visitas de puerta en puerta o simplemente reuniones de diferentes grupos y niveles).

Una dificultad especial fue también la de encontrar una posición reconocible respecto a la gestión de la crisis de la pandemia: Die Linke se vio obligada a apoyar las duras medidas gubernamentales contra la propagación del virus, mientras que la oposición total la ocuparon la Alternative für Deutschland, AfD [Alternativa para Alemina] y el llamado Querdenker (un confuso grupo de personas esotéricas, antroposofistas y hippies abiertas a las alianzas de derechas). El punto intermedio, sensato y solidario, que se centraba principalmente en las consecuencias sociales, pero que al mismo tiempo intentaba equilibrar la libertad y los derechos sanitarios, fue una vez más marginado en el discurso (mediático) o difamado como "indeciso". Aquí, los neoliberales Demócratas Libres (FDP) pudieron beneficiarse del estado de ánimo, diferenciándose moderadamente de la AfD pero haciendo críticas (irresponsables) a las medidas, y mejoraron hasta un 12% en las encuestas.

Como resultado, Die Linke está cada vez mejor organizada y conectada en las partes activas de los movimientos y la sociedad civil, pero no llega suficientemente a otras partes de la población (parte de su propia base electoral). La nueva práctica de la política de clase "conectiva" aún no se ha generalizado lo suficiente y todavía no ha dado sus frutos, mientras que la antigua forma del partido como "movimiento antineoliberal" que reunía a distintas partes de la población, desde el periodo de la Agenda 2010, hace tiempo que se agotó ante las nuevas líneas de conflicto social. De este modo, el partido representa cada vez más a las partes activas de los votantes progresistas y menos a los grupos de votantes pasivos, antes abiertos a la izquierda, un efecto que la orientación de clase del partido debería contrarrestar, pero no ha tenido tiempo.
Ir a la nota en inglés.
 
Alemania después de Merkel: Perspectivas de la izquierda en las elecciones de septiembre
Entrevista con Stefan Liebich, miembro del Parlamento Aleman por Die Linke, realizada por la Oficina RLS en Nueva York. Ir al video en YouTube.
 

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