Con nuevas sanciones, una creciente presión económica y amenazas militares, Washington endurece su postura frente a La Habana. Esto afecta de manera duradera las relaciones comerciales internacionales y las cooperaciones financieras transnacionales de la isla socialista; también repercute en las relaciones con China.
Hoy en día, China parece ser una de las pocas naciones a las que la política agresiva de Estados Unidos hacia Cuba deja relativamente impávida. Es posible que se esté iniciando una nueva etapa en las relaciones bilaterales entre China y Cuba.
Kurt Terstegen
