La esperanza sandinista. Del movimiento revolucionario al clan Ortega-Murillo

Jimmy Gómez Rivera*
Abril, 2025

*Jimmy Gómez Rivera | Antropólogo social nicaragüense
El contenido de este artículo es responsabilidad exclusiva del autor y no refleja necesariamente la postura de la RLS.

El Frente Sandinista de Liberación Nacional surgió en 1979 como un movimiento revolucionario que derrocó la dictadura de Somoza, simbolizando la esperanza de justicia social y equidad. Con el tiempo, se transformó1 en un partido centrado en la perpetuación del poder y el enriquecimiento de una élite emergente. Pactos con la élite, corrupción y represión marcaron su deriva hacia un modelo autoritario, neopatrimonialista2 y clientelista, consolidando el nepotismo y el poder en la familia presidencial de Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo.

Este proceso alcanzó su auge con el modelo de consenso pactado con el gran capital, transnacionales e instituciones financieras internacionales, favoreciendo la acumulación por desposesión3 y la privatización de bienes comunes. Se consolidó un sistema corporativista que excluyó a actores sociales populares, reprimió movimientos sociales, reforzó la desigualdad y garantizó un modelo extractivista funcional a los acuerdos de libre comercio con Estados Unidos (EE. UU.) y la Unión Europea (UE).

Hace 7 años, en abril de 2018, la represión de protestas contra reformas a la seguridad social desencadenó una revuelta social que evidenció el rechazo popular al régimen autoritario de Ortega, resultado de años de malestar acumulado4 por la violencia estructural, el vaciamiento de la democracia y la corrupción del modelo de consenso. La respuesta fue brutal, con más de 300 asesinatos y miles de encarcelados y exiliados.

Desde 2018, se consolidó un Estado policial basado en la represión sistemática5. Según las exgueri-lleras y activistas desterradas Dora María Téllez6 y Mónica Baltodano7, este modelo represivo evidencia la debilidad de la pareja Ortega-Murillo, ya que depende de la fuerza para mantenerse en el poder. Incapaz de convencer a la mayoría, el gobierno o mejor dicho, ya una dictadura, ha entrado en una fase de dominación sin hegemonía8.

Hasta la fecha, se han cancelado 5,500 organizaciones civiles, incluidas 198 de mujeres, 58 medios y 21 universidades9. Desde 2018, más de 4,650 personas10 han sido detenidas arbitrariamente y de forma específica, se han registrado 11,493 agresiones contra mujeres defensoras de Derechos Humanos11. El régimen ha criminalizado la disidencia mediante judicialización, torturas, malos tratos y desapariciones temporales en cárceles12.

Desde 2018, se consolidó un Estado policial basado en la represión sistemática5. Según las exgueri-lleras y activistas desterradas Dora María Téllez6 y Mónica Baltodano7, este modelo represivo evidencia la debilidad de la pareja Ortega-Murillo, ya que depende de la fuerza para mantenerse en el poder. Incapaz de convencer a la mayoría, el gobierno o mejor dicho, ya una dictadura, ha entrado en una fase de dominación sin hegemonía8.

Hasta la fecha, se han cancelado 5,500 organizaciones civiles, incluidas 198 de mujeres, 58 medios y 21 universidades9. Desde 2018, más de 4,650 personas10 han sido detenidas arbitrariamente y de forma específica, se han registrado 11,493 agresiones contra mujeres defensoras de Derechos Humanos11. El régimen ha criminalizado la disidencia mediante judicialización, torturas, malos tratos y desapariciones temporales en cárceles12.

A estos castigos se suman el destierro y el despojo de nacionalidad a 452 nicaragüenses. Medios de comunicación independientes, como Confidencial, se han visto obligados a operar en el extranjero debido a la represión estatal.

En un país ya marcado por una profunda desigualdad, la crisis sociopolítica agravó los impactos eco-nómicos sobre las clases populares. En 2024, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura13 advirtió sobre una crisis alimentaria prolongada: el 19.6% de los nicaragüenses enfrenta inseguridad alimentaria, el 27.3% no tiene una dieta saludable, y la desnutrición afecta al 14.9% de los niños menores de cinco años, mientras que la anemia impacta al 15.7% de las muje-res en edad fértil.

La economía del país depende en gran medida de las remesas, que representaron el 29.4% del PIB en 202414. Al mismo tiempo, el modelo extractivista se ha intensificado, con 141 concesiones mineras otorgadas a transnacionales y la expansión de la ganadería ilegal15. Estas actividades han afectado los territorios indígenas y afrodescendientes, quienes han sufrido violencia paramilitar por parte de los colonos, que utilizan este recurso para despojarles de sus tierras16.

Se estima que unas 700,000 personas han abandonado Nicaragua desde las protestas masivas en 2018. Esta cifra equivale a más del 10% de la población. Solo en 2024, alrededor de 95,00017 nicaragüenses emigraron a diversos países, siendo 58,000 los que se dirigieron a Estados Unidos. Costa Rica continuó siendo el segundo destino más elegido, aunque las solicitudes de asilo disminuyeron a 21,710 entre enero y noviembre de 2024.

Ortega mantiene el control del país a través de una red de poder compuesta por diversos actores, que garantizan su permanencia en el poder. El nepotismo y el conglomerado económico familiar son pilares centrales de la pareja Ortega-Murillo. Con la privatización de los fondos del ALBA18, es decir, con la carta blanca para manejar con discrecionalidad y sin auditorías independientes los petrodólares de Venezuela; la familia Ortega consolidó su influencia al dirigir sectores estratégicos de la economía, como telecomunicaciones, energía y medios de comunicación, asegurando su poder político y económico.

La Policía Nacional desempeña un papel vital en el control social y político del país. A través de su participación en la represión, la vigilancia y el control de las manifestaciones, asegura que cualquier oposición al gobierno sea rápidamente sofocada.

El Ejército es clave en la represión, con participación encubierta en violaciones de derechos humanos19, según organizaciones internacionales. Recientemente, el régimen extendió hasta 2031 el man-dato de Julio Avilés, el leal comandante en jefe del Estado Mayor, quien ejerce la jefatura del Ejército desde el año 2010. Además, el Ejército se ha convertido en un bloque económico poderoso con intereses en varios sectores20, reforzando su lealtad al gobierno.

Como parte de la red de poder, Ortega cuenta con la complicidad de partidos tradicionales que, al apoyar sus leyes en la Asamblea Nacional, ayudan a mantener una fachada legal.

Para cambiar la geometría del poder, además de los fraudes electorales en las elecciones municipales, nacionales y del Caribe; Ortega ha degradado profundamente la constitución política por medio de la reciente aprobación de una serie de reformas. Estos cambios, aprobados por la Asamblea Nacional de Nicaragua, controlada por Ortega, legalizan prácticas ya existentes y alteran sustancialmente el marco legal, entre otros se ubican:

  • Se oficializa el nombramiento de Rosario Murillo como Copresidenta y como Jefa Suprema del Ejército: consolidando así la sucesión dinástica y el control del Estado por parte de la familia Ortega-Murillo.
  • Extensión del período electoral: las próximas elecciones, que eran para 2026, se posponen hasta 2027, es decir, Ortega y Murillo se mantendrán en la Presidencia hasta enero de 2028.
  • Consolidación del poder único: se elimina la separación de poderes, otorgando control absoluto al Ejecutivo.
  • Se blinda marco extractivista y ecocida: facilitando la desposesión de recursos de los pueblos indígenas y afrodescendientes de la Costa Caribe.
  • Legalización de medidas represivas: se legalizan el destierro, la desnacionalización, la cancelación de personerías jurídicas y las detenciones arbitrarias. Se institucionaliza a los paramilitares a través de la nueva “policía voluntaria”21, incorporando ésta al aparato represivo estatal.

El gobierno se beneficia del respaldo de transnacionales mineras, maquilas y el sector financiero, a cambio de concesiones, ventajas fiscales y acceso a recursos. Nicaragua sigue integrada en el mercado internacional, asegurando estabilidad para estas empresas. A pesar de las sanciones de EE.UU. y la UE, el comercio no se ha detenido, manteniendo su integración en el área de libre comercio. Según la Secretaría de Promoción de Inversiones y Exportaciones de la Presidencia de la República de Nicaragua (SPIEX), los principales destinos de exportación son EE. UU. (49.1%), Centroamérica (17.7%), Canadá (5.7%), la UE (5.0%) y el Reino Unido (0.8%). Las importaciones provienen principalmente de Centroamérica (27.5%), EE. UU. (24.8%), China (12.7%), México (9.4%), la UE (4.8%) e India (3.4%).

La SPIEX22 informa también que la Inversión Extranjera Directa (IED) en 2023 fue de 2,534 millones de dólares. El informe del primer semestre de 2024 del Banco Central23 revela que Panamá aportó 179.3 millones de dólares (22.1% del total), concentrándose en los sectores financiero, industrial y energético. La IED de EE. UU. fue de 170.8 millones de dólares (21.1% del total), dirigida principalmente a los sectores industrial, energético y de comercio y servicios.

Por otro lado, la política económica de Nicaragua cuenta con el respaldo del Fondo Monetario Internacional, que reconoce el apego del gobierno a la gestión neoliberal de la economía24, garantizándole su acceso a recursos financieros.

Ortega ha buscado respaldo en Rusia y China para reducir la dependencia de otros países, aunque sin obtener resultados significativos que alteren la situación. China ha comenzado a invertir en el sector minero, pero aún son Canadá y Reino Unido los que dominan este ámbito. Además, China no ha realizado inversiones estratégicas comparables a las que ha hecho en Panamá.

En Centroamérica, Ortega mantuvo relaciones normalizadas con gobiernos autoritarios y corruptos, como los de Juan Orlando Hernández (Honduras), Nayib Bukele (El Salvador), Alejandro Giammattei (Guatemala) y Ricardo Martinelli (Panamá). Sin embargo, con los cambios de gobiernos25, especialmente en Guatemala, su influencia en el Sistema de Integración Centroamericana (SICA) y el Banco Centroame-ricano de Integración Económica (BCIE) se ha debilitado, reduciendo así su margen de maniobra.

Persisten desafíos para crear un espacio que permita la confluencia de diversos actores políticos y sociales, y construir un frente unido y efectivo contra el gobierno Ortega-Murillo. El debilitamiento del tejido social y la persecución sistemática han mermado la capacidad organizativa de la oposición. La Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) intentó articular la oposición, siendo inicialmente diversa y conectada territorialmente, pero prácticas verticales y la falta de una agenda social la debilitaron.

Actualmente, existen esfuerzos dispersos de concertación multisectoriales, como la Plataforma Unidad Democrática (PUDE), Monteverde y el Espacio de Diálogo. Sin embargo, ninguno ha alcanzado la diversidad y conexión territorial iniciales de la UNAB.

En la oposición existen diferentes tesis sobre cómo salir del régimen. Algunos confían en que la presión internacional forzará elecciones, pero no aclaran si aceptaran la participación de Ortega o si volvieran a participar con condiciones mínimas, como en elecciones anteriores, lo que tuvo impactos negativos para la oposición. Tampoco especifican si aceptarán un acuerdo electoral que garantice la impunidad de Ortega, retomando la propuesta del “aterrizaje suave26“.

Otros sectores proyectan una implosión del gobierno debido a las tensiones internas por la sucesión dinástica. Sin embargo, más que una tesis, es un anhelo, ya que no se trabaja activamente sobre es-tas contradicciones ni se planifica cómo actuar si ocurren.

Los movimientos sociales deben superar la fragmentación y el debilitamiento impulsados por el orteguismo. Además, enfrentan los desafíos del exilio, que ha afectado a los sectores populares. Su gran reto es mantenerse organizados y realizar acciones que les permitan actuar frente al régimen.

24 de mayo. Plantón en solidaridad con las Madres de Abril. Madres de asesinados, apresados y desaparecidos por la dictadura de Daniel Ortega en Nicaragua. CRÉDITO: Jorge Mejía Peralta, en Flickr, Licencia Creative Commons BY 2.0, Atribución.

Los movimientos feministas han demostrado resiliencia y capacidad de organización, convirtiéndose en espacios de esperanza y resistencia. Han sido clave en la lucha contra la represión, manteniendo su actividad en el exilio a través de redes como Feministas Autoconvocadas27, Las Volcánicas28 y La Digna Rabia29. Además, acompañan a mujeres y defensoras en el exilio.

Desde el exilio, colectivos ecologistas como Fundación del Río y el Grupo Cocibolca, han combinado investigación y denuncia para cuestionar el modelo extractivista del gobierno, su principal fuente de financiación. De manera similar, el movimiento indígena y afrodescendiente del Caribe nicaragüense ha resistido a los proyectos orteguistas que buscan la desposesión tanto en los territorios como desde el exilio. Esta articulación de voces en la investigación y denuncia, que trasciende fron-teras, se ha convertido en un frente efectivo contra el régimen, como se demostró en el caso de la cancelación por parte del Fondo Verde para el Clima (GCF) del proyecto Bio-CLIMA, al demostrarse violaciones de los derechos humanos de comunidades indígenas y afrodescendientes.30

Las corrientes de izquierda, desde la Unión Democrática Renovadora (UNAMOS)31 hasta sectores anticapitalistas y ecologistas, enfrentan el reto de reorganizarse para desafiar al orteguismo desde una perspectiva democrática. También deben abordar los factores históricos que permitieron el surgimiento de un proyecto autoritario dentro de un movimiento revolucionario.

Para la oposición, enfrentar estos retos es crucial para concretar la esperanza. Aunque el régimen ha perdido hegemonía, la oposición debe renovar sus estrategias. Es esencial un modelo de concertación plural, centrado en el pueblo, la descentralización del poder y la justicia social. La movilización pacífica y la participación comunitaria son clave para una transición democrática que garantice justicia, equidad y desarrollo sostenible.

Manifestación de alumnos y ex alumnos de los principales colegios privados de Managua. 15 de mayo 2018 SOSNicaragua. CRÉDITO: Jorge Mejía Peralta, en Flickr, Licencia Creative Commons BY 2.0, Atribución.

Fortalecer la organización desde el exilio, formar políticamente a nuevas generaciones y reconstruir redes de apoyo son fundamentales para una futura transición democrática. El principal reto es consolidar una convergencia opositora que desafíe al gobierno Ortega-Murillo y proponga un modelo alternativo basado en justicia social, equidad y democracia participativa.

Notas:

1 Para más detalles sobre este proceso de transformación, consulte Mutaciones orgánicas, adaptación y desinstitucionalización partidaria: el caso del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), 1980-2006.

2 Sistema político en el que, pese a las estructuras estatales formales, el poder se ejerce de forma personalista y discrecional, favoreciendo intereses particulares mediante el uso de recursos públicos y relaciones clientelares.

3 David Harvey define la acumulación por desposesión como la mercantilización de ámbitos antes ajenos al mercado para sostener el capita-lismo, trasladando la crisis de sobreacumulación a los sectores empobrecidos. Se manifiesta en privatización, financiarización, gestión de crisis y redistribuciones estatales.

4 Para más detalles sobre los antecedentes y el modelo de consenso, así como la acumulación del malestar, consulte Antecedentes de la rebelión.

5 Se recomienda leer el Informe de Amnistía Internacional, que sistematiza las tácticas utilizadas en la represión desde 2018 hasta 2021. Para más información, consulte el siguiente enlace: Informe de Amnistía Internacional 2021.

6 https://confidencial.digital/english/dora-maria-tellez-constitution-overhaul-will-provoke-more-political-instability/

7 https://www.cetri.be/Ortega-c-est-Bolsonaro-en-pire?lang=fr

8 Ranjit Guha acuñó este término para describir una situación en la que el poder se ejerce sin consenso ni aceptación generalizada, mante-nido a través de la fuerza, la coerción o el control institucional, al no haber una hegemonía cultural que lo legitime.

9 Para el seguimiento y actualización de los datos de organizaciones canceladas, consulte el siguiente enlace: Libertad de Asociación – Estadísticas y Datos.

10 Seguimiento del Mecanismo de Monitoreo de personas presas políticas: https://presasypresospoliticosnicaragua.org/
11 Para más información, consulte el informe “Nicaragua no nos deja de doler” de IM-Defensoras

12 Para más información, consulte el informe de Amnistía Internacional 2023 y el de Nicaragua en Lucha.

13 Para consultar los informes de la FAO, puede revisar los siguientes enlaces: GRFC 2024 y OpenKnowledge FAO.

14 Datos tomados del Informe del Banco Central de Nicaragua: Informe de Remesas III Trimestre 2024.

15 Para profundizar, consulte el informe de La Fundación del Río en el siguiente enlace: Informe Fundación del Río y el informe de Nicaragua en Lucha aquí: Informe Nicaragua en Lucha.

16 Ver informe del Observatorio de Pueblos Indígenas y Afrodescendientes: https://lnkd.in/dhNvAEjc

17 Datos tomados de Confidencial: https://cutt.ly/re5IMjY4

18 Esta investigación realizada por Confidencial en 2016 recoge los principales negocios de Ortega relacionados con la privatización de los fondos del ALBA. Para más detalles, consulte el siguiente enlace: La alcancía de Albanisa.

19 Informe del El Grupo de Expertos en Derechos Humanos sobre Nicaragua 2025: https://www.ohchr.org/sites/default/files/docu-ments/hrbodies/hrcouncil/grhe-nicaragua/a-hrc-58-26-auv-es.pdf
20 Recientemente, Nicaragua Investiga publicó una serie de documentos sobre los negocios vinculados al Ejército de Nicaragua bajo el am-paro del régimen. Para más información, consulte el siguiente enlace: La red empresarial del Ejército de Nicaragua.

21 https://www.divergentes.com/los-rostros-de-los-policias-voluntarios-de-rosario-murillo/

22 https://www.spiex.gob.ni/es/por-que-nicaragua

23 https://www.bcn.gob.ni/publicaciones/evoluci%C3%B3n-de-la-inversi%C3%B3n-extranjera-directa-en-nicaragua-i-semestre-2024

24 https://www.imf.org/en/News/Articles/2024/11/22/mcs-112224-nicaragua-staff-concluding-statement-of-the-2024-article-iv-mission

25 Cambios de gobierno en Centroamérica: Xiomara Castro asumió la presidencia de Honduras el 27 de enero de 2022; el presidente de Guatemala comenzó su mandato el 15 de enero de 2024; y el presidente de Costa Rica asumió el 8 de mayo de 2022.

26 El aterrizaje suave es un acuerdo donde el régimen, a cambio de ceder en las elecciones, se le garantiza a la pareja dictatorial su partici-pación en estas, además de un pacto de impunidad, que le permita no responder por sus crímenes.

27 En el Estado Español, se han realizado diversos encuentros de articulación feminista. Para leer su último comunicado, consulte el si-guiente enlace: Red Feminista por Nicaragua.

28 https://volcanicas.org/

29 https://ladignarabia.com/

30 https://www.articulo66.com/2024/03/07/cancelan-fondo-millonario-proyecto-bio-clima-ortega-debido-incumplimiento-politicas/

31 Anteriormente, Movimiento Renovador Sandinista (MRS)

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *