Este hermoso y pequeño libro de mi amigo Samuel es aparentemente muy heteróclito: una colección de ensayos sin unidad temática o metodológica. ¿Qué tienen en común Rosa Luxemburgo y Pierre Clastres, Toni Negri y los dadaístas? Bueno, creo que sí hay un hilo conductor. Los temas son distintos, pero los une una misma ambición, que muy bien define el autor en la introducción: intentar contribuir a la construcción de sensibilidades revolucionarias y proyectos políticos antisistémicos.
Dos temáticas transversales están presentes en el conjunto: reencantar el mundo, en contra de la marcha macabra de la mercancía; buscar la convergencia entre el anarquismo y el marxismo revolucionario. Me parecen dos propuestas importantes para reinventar el pensamiento crítico en el siglo XXI.
Michael Löwy
